
R.H.A en la antigüedad
El aluminio en la Antigüedad
Inicialmente el aluminio se consideró un metal precioso, junto con el oro y la plata, y desde que se popularizó la cubertería de Napoleón III, una gran variedad de artículos de lujo en aluminio aparecieron en el mercado.

Aunque con el tiempo, sus diversas y únicas propiedades le convirtieron rápidamente en
un metal moderno.

La visión de futuro que tuvo Julio Verne le hizo
preconizar la entrada en la “era del aluminio” sucediendo a la del hierro (era el único metal que le permitía ir a la Luna). Y, a partir del
periodo de entre guerras mundiales, el aluminio inició su desarrollo imparable en todos los medios de transporte, en la construcción, envase de alimentos, en las aplicaciones domésticas.
No fue hasta 1855 cuando el químico Henri Sainte-Claire Deville exhibió el primer lingote de aluminio puro al 97% durante la Exposición Universal de París junto a las joyas de la corona francesa, gracias a la financiación de Napoleón III. Su producción era tan costosa
que el aluminio se consideraba un metal muy preciado.



